martes, 17 de noviembre de 2009

EL TAXISTA

Una señora ha tenido la suerte de encontrar taxi libre para llegar su casa. En el camino la señora resultó tan charlatana, que el taxista perdió la paciencia y le dijo: “Lo siento mucho señora, pero, no oigo nada de lo que me dice. Soy sordo como una tapia”. La pasajera dejó de hablar, pero apenas bajó del taxi se dio cuenta de que el taxista le había mentido. ¿Cómo pudo darse cuenta?

4 comentarios:

valeria carrizo dijo...

por que si era sordo como una tapia como sabia a donde debia ir

EL CONEJO CHISTOSO dijo...

Si el taxista era sordo, como sabia a donde le habia dicho la mujer que vaya?Esa es la clave.

Anónimo dijo...

FUE AL LUGAR QUE LA SEÑORA LE INDICO.

Anónimo dijo...

FUE AL LUGAR QUE LA SEÑORA LE INDICO.